Más de tres lustros separan “Clases particulares” y “Lo importante”, los primeros cortos de Alauda Ruiz de Azúa (1978), de “Cinco lobitos”, su primer largometraje, ganador -entre otros premios-, de la Biznaga de Oro a la mejor película del festival de Málaga 2022. Dicho de otro modo, la vida cinematográfica de esta directora de Barakaldo no ha sido ni sencilla, ni regalada.

“Alcarrás”, como “Verano 1993”, filme que sirvió para presentar y consolidar la figura de su directora, Carla Simón, habla de personas cercanas, de gente corriente; filma lo familiar y observa lo de casa. Sus moradores pertenecen a la esfera de lo íntimo y personal. A la de quienes no mastican relatos con caligrafía de alcurnia y pretensión.

Entre dos cumpleaños acontece el relato de Chiara. El primero se trata del 18 aniversario de su hermana mayor. El segundo, dos años después, es el suyo propio y, en este caso, celebra su mayoría de edad. Entre ellos el contexto familiar ha cambiado.

Desde hace tiempo algunas referencias críticas sostienen que, como acontece con la obra de Soderbergh, el cine de Kenneth Branagh se mueve en dos niveles muy diferenciados. A un lado crece su obra más personal, la que atiende a su sed de autor.

Remake de un filme francés inédito entre nosotros, “Mamá o papá” se sabe producto de amplios públicos y olvidos rápidos. La batuta la esgrime Dani de la Orden, un realizador especializado en seguir la rancia herencia del cine costumbrista español de regüeldo insulso y risa floja.