LA FRACTURA

Salvo unos breves instantes, todo lo que recoge este filme testimonial y reivindicativo transcurre en los habitáculos de las Urgencias de un hospital parisino. Su tiempo de ficción, aquel en el que “La fractura” muestra sus efectos, corresponde al otoño de 2018, a los días de humo y sangre de las huelgas de los llamados chalecos amarillos.

ESTAMOS HECHOS PARA ENTENDERNOS

Repleta de lugares comunes y de chistes viejos, “¿saben el del sordo que se enfada porque cree que le llaman gordo?”, “Estamos hechos para entendernos” desafía la lógica de la buena programación. En tiempo donde las audiencias se resisten a pasar por las salas, estrenos como éste juegan a favor de las plataformas. Es decir, como la mayor parte de lo que en ellas se propone, estamos ante una nadería.

RED ROCKET

Herido y magullado, Mickey, el protagonista de “Red Rocket” empieza este relato con un gesto que evoca el retorno del hijo pródigo. En él, se percibe la decadencia del marido ¿arrepentido? Vuelve a casa tras conocer la amargura de la derrota y el ocaso.

LA CIUDAD PERDIDA

La joven vecina de al lado -ese era el principal encanto de la Sandra Bullock de sus inicios-, ya ha cumplido 57 años. Pero ni se da por aludida ni parece dispuesta a renunciar a perpetuarse en personajes que mezclan la acción con la comedia romántica pese a que ha anunciado que, tras este filme, se dedicaría un tiempo al cuidado de sus hijos.

EL JUEGO DE LAS LLAVES

Adaptación a la “española” de la serie mexicana del mismo título, “El juego de las llaves” abunda en los tópicos de la lucha de sexos, la crisis de los 40, el intercambio de parejas y demás lugares comunes y banales con los que, con mayor o menor acierto, se forjaron los renglones torcidos de la “españolada” de los años 70 y 80.

CANALLAS

Desde sus comienzos en “Hermanos de leche”, han pasado 28 años. Desde entonces la trayectoria de Daniel Guzmán ha conocido multitud de proyectos. De todos los colores, en casi todos los medios: cine, televisión, teatro… En ellos Guzmán ha aparecido como actor fundamentalmente pero, en los últimos tiempos, también como guionista y director.

LA PEOR PERSONA DEL MUNDO

Por más que el título sugiera que aquí nos aguarda “La peor persona del mundo”, en realidad no es así aunque, ciertamente, vivir al lado de su protagonista parezca altamente inestable y emocionalmente un billete para la ruina y la desolación.

COMPETENCIA OFICIAL

Construida desde la engañosa apariencia de un producto nacido para triunfar, el más grave problema que acecha a «Competición oficial» es hacernos creer que el filme solo es un pretexto para el lucimiento de sus actores a costa de aprovechar su tirón de taquilla.