LA CANCIÓN DE LOS NOMBRES OLVIDADOS

Hace veinte años, François Girard, guionista y director franco-canadiense, (Quebec, 1963), empezó a ser reconocido mundialmente gracias al éxito de “El violín rojo” (1998). Dos décadas más tarde, se hace evidente que este realizador encuentra su zona de confort allí donde la música impone su presencia; allí donde el sonido establece la ley.

INVISIBLES

Todo se desarrolla en un parque; paseo arriba, paseo abajo. En él, el guion se ocupa de tres hipotéticas amigas construidas con eso que se denomina carpintería teatral de alto oficio y bajo riesgo. O sea, las tres mujeres protagonistas asumen tres roles muy diferenciados para que sirvan de muestrario y reflejo.

EL PLAN

Antes de hacerse cine, “El plan” surgió como obra teatral. Se representaba en Madrid pues Madrid, el Madrid de currelas en paro, olor a fritanga y cañas y tapas, era el origen y escenario de sus tres protagonistas. El boca a oreja se encargó de popularizar un trabajo que no se podía ver en ningún teatro con escenario a la italiana y patio de butacas.

QUEEN & SLIM

Si en lugar de 132 minutos, “Queen & Slim” se hubiera quedado en 80, tal vez estaríamos ante la road movie ejemplar de la década. Si en lugar de perderse en aventuras y situaciones absurdas, que buscan sorprender e impactar, hubiera atendido a lo esencial y hubiese profundizado en las aristas, diferencias y aceptamientos de sus dos principales personajes, sería el “Dos en la carretera” del siglo XXI.

MONOS

En la pieza más emblemática de Stanley Kubrick, “2001. Una odisea espacial’, habita una elipsis antológica. Uno de esos saltos temporales que ha hecho del cine una de las expresiones artísticas más definitorias de lo que fue el siglo XX. En ella, unos primates lanzaban un hueso, convertido en arma defensiva, hacia el cielo para en el plano siguiente mostrar una nave espacial.

SINÓNIMOS

“El gallo es valiente y fuerte” repite una monitora gubernamental que trata de iniciar a un grupo de inmigrantes en la ciudadanía francesa. “El gallo es francés”, mascullan los integrantes del grupo mientras, uno a uno, son invitados a escenificar teatralizando el contenido de “La Marsellesa”.

DOMINO

Hubo un tiempo, en especial en los años 80, que cualquier nuevo estreno de un filme de Brian de Palma era recibido con la certeza de que allí habría exceso, pasión y juego perverso. Era el suyo, el cine de un heraldo del posmodernismo que vendría años después.

VIDA OCULTA

En septiembre de este año, el Zinemaldia conmemorará el 46 aniversario de una de sus mejores Conchas de Oro. Si a menudo el ahora conocido como SSIFF carga con el peso de no haber sabido recompensar lo más selecto de las películas y cineastas que han pasado por su sección oficial, con Terence Malick la decisión del jurado de aquel año, 1974, evidenció una lucidez extraordinaria. Tuvieron olfato y valentía porque escoger a un cineasta, entonces de 31 años, un desconocido, como el autor de la mejor película fue una apuesta de alto riesgo. La historia les ha dado la razón.

SOLO NOS QUEDA BAILAR

La acción acontece en Georgia, el país de las cinco cruces; una antigua república soviética con su cabeza puesta en las montañas del Cáucaso y con los pies en el Mar Negro. Un lugar singular entre Asia y Europa. Su bella capital, Tiflis, hecha de calles adoquinadas y monasterios austeros, vivió hace 17 años la llamada “revolución de las flores”.

EL ESCÁNDALO

Justo en el minuto 48, cuando falta una hora exacta para que “El escándalo” culmine su alegato; en un ascensor, por un breve instante, coinciden las tres protagonistas de este filme. Se miran pero no se ven. En ese momento no saben que el destino las va a unir. Se trata de Charlize Theron, Margot Robbie y Nicole Kidman. Las tres encarnan, en su acepción más misteriosa, a tres periodistas reales cuya acción y acusación derribó al ogro de la Fox News, Roger Ailes.