JOKER

Sostenida por el vaciamiento superlativo de Joaquin Phoenix, el actor digiere el libro de estilo del De Niro de “Taxi Driver” y “Toro salvaje”; “Joker” ya es leyenda. Posee el carisma de las obras de culto. Su director y coguionista, Todd Phillips, se ha movido como quien sabe que ha compuesto la partitura de su vida. Todo roza la excelencia. Todo rezuma solvencia. Le sobra calidad y regala a diestro y siniestro inquietantes paradojas.

UNA PEQUEÑA MENTIRA

En su primera encarnación, “Una pequeña mentira” fue una novela gráfica obra de los españoles Mario Torrecillas, guionista, y Artur Laperla, dibujante. Ahora, en manos de Julien Rappeneau, un solvente director que fabrica best sellers cinematográficos con aparente facilidad, la historia de un pequeño y joven jugador de fútbol, víctima de una convivencia familiar problemática, compone un conmovedor cuentecillo. Un tebeo conciliador.

MIENTRAS DURE LA GUERRA

La secuencia más impactante, tal vez la mejor filmada, acontece en una carretera camino de Salamanca. En ella, un Millán Astray arrebatado por su divina misión, arenga a las tropas de la legión. Por supuesto Amenábar asume que se trata de la misma legión que todas las semanas santas, cuando levanta la cruz, pone los pelos de punta a nazarenos sin memoria y turistas sin conocimiento.

HASTA SIEMPRE, HIJO MÍO

La estructura de “Hasta siempre, hijo mío”, bello filme engarzado a golpe de austeridad emocional, corre como un tren de vagones desordenados. Su metrónomo da triples saltos, avanza y retrocede en el tiempo; retuerce el calendario y juega con lo que fue, para sugerir lo que pudo haber sido.

LITUS

Estructurada como una obra teatral, su desarrollo fluye de manera obsesiva en el interior de una vivienda. En concreto, en el cuarto de estar donde seis personajes esperan las cartas postreras que un amigo suicidado les ha escrito a modo de clausura y epitafio. Con un argumento bastante manoseado, (sí como los amigos de Peter), transcurre este filme del que, como la vieja canción de Barricada, podría decirse que lo suyo “es puro teatro”.

LOS AÑOS MÁS BELLOS DE UNA VIDA

A la nouvelle vague no le gustaba Claude Lelouch. Ahora, cuando de aquel proyecto apenas sobrevive el hechicero mayor, Jean Luc Godard, a quien Agnes Varda calificó de rata, el tiempo ratifica sus opinión. Y además se han librado de ver lo peor de Lelouch. Si el Lelouch que hace 53 años filmó “Un hombre y una mujer” con sus “dabadabada” y eso sí, la sensualidad desbordada de Anouk Aimée y Trintignant, les parecía cursi; el que ahora sostiene “Los años más bellos de una vida” los habría aniquilado.

VIVIR DOS VECES

Probablemente lo más relevante de “Vivir dos veces” sea una adolescente llamada Mafalda Carbonell. No podemos todavía saber si será una gran actriz pero, sin duda, en ella habita lo más sincero de un filme demasiado preocupado por endulzar lo que no admite paños calientes ni miradas poéticas. El Alzheimer representa una auténtica maldición.

VIENTO DE LIBERTAD

A veces se olvida que Alemania fue tierra fértil para el arte cinematográfico. Mientras Francia y EE.UU. se disputaban la paternidad de su creación, ya se sabe el caso de los aturdidos Lumiére versus el ambicioso Edison, Alemania ennoblecía hasta la excelencia la capacidad de convertir en algo decisivo aquel rudimento invento que Gorki comparó a un tren de sombras.

QUIEN A HIERRO MATA

Dentro de un tiempo, en realidad espero que en las escuelas de cine de ahora mismo, deberá explicarse que en el cine español del vértice que une el siglo XX con el XXI; más allá del brillo de los Almodóvar, los Amenábar y los Bayona; o sea ese cine de laurel y premio, había otra manera de pensar y utilizar el medio cinematográfico.

TU FOTOGRAFÍA

Desde sus primeros pasos Ritesh Batra dio noticia de unas credenciales que lo legitimaban como un autor de su tiempo. Hay realizadores cuyo cine, cuyas estrategias, nada quieren saber de la corriente dominante. No es el caso de Batra. Su sensibilidad domina ese acabado de corrección política y buenos sentimientos que hoy triunfa en los festivales de cine de medio mundo. En ese sentido, basta con echar un vistazo a “Tu fotografía” para apreciar cómo opera este director.