LA ODISEA DE LOS GILES

Darín, como a algunos artistas especialmente dotados por la destreza propia del genio, hay que obligarles a escribir con la mano izquierda, hay que sacarlos de esa zona de complacencia en la que se “emperezan” y pedirles que dejen de replicarse a sí mismos haciendo siempre la misma película.

LA HIJA DE UN LADRÓN

En el origen de “La hija de un ladrón”subyace una circunstancia determinante, la vinculación que en la vida real tienen sus dos protagonistas: Eduard Fernández y Greta Fernández. Él es el ladrón del título; ella, su hija. Padre e hija en un filme encumbrado sobre una relación de espinas y mentiras.

INTEMPERIE

Benito Zambrano no es hombre de paños calientes ni de componendas políticas. Retrata a sus criaturas con colores vivos y brochazos gruesos. Se hizo cineasta en Cuba y cuando regresó a su Andalucía natal con el título bajo el brazo, filmó su primera película con la mirada puesta en lo inmediato.

ADIÓS

Paco Cabezas viene de Hollywood, bueno de los EE.UU., del mundo de la televisión donde se ha curtido en decenas de capitulos de series. Maneja estructuras profesionales de alto tonelaje y vocación mainstream y en esta incursión en su tierra natal, Sevilla, ha rodado un thriller a la americana.
Desde el arranque todo reclama el vitalismo de cierto cine escapista de coche y tiroteo.

LOS MISERABLES

Hace 24 años, en “El odio”, Mathieu Kassovitz reproducía los desastres de la “kale borroka” vivida en el París de la revuelta de los suburbios del comienzo de los años 90. Aquellas batallas campales no estaban lideradas por estudiantes ebrios de teoría marxista, ni por trabajadores empeñados en resucitar los días de la Comuna.

EL IRLANDÉS

Sin posibilidad de sintetizar en este espacio lo que “El irlandés” representa, habrá que optar por el orden telegráfico.Todo en la última película de Martin Scorsese se complace en un perverso juego de afirmación y negación; nada es lo que parece, pero todo acaba por ser lo esperado.

LE MANS ´66

James Mangold acredita una trayectoria capaz de identificar lo ecléctico con lo impersonal. Es un operario de la realización que se debe a las exigencias del productor, siempre y cuando éstas no resquebrajen la calidad presupuestaria de sus proyectos.

LA AUDICIÓN

Desde Bergman hasta Haneke, abundan las buenas películas que se han servido de la música como texto y pretexto, como escenario y argumento. Esas tres referencias: Ingmar Bergman, Michael Haneke y la música, conforman la extrema bondad de una película inquietante y perturbadora, atravesada por la belleza formal del virtuosismo de la interpretación, pero herida de muerte debido a la obsesión por la perfección y el éxito de su principal protagonista. 

THE FAREWELL

Una lluvia de estrellas recibidas por ilustres cronistas desconocidos rodea la foto del retrato familiar que preside el cartel propagandístico de “The Farewell”.  Ese empeño en avalar los estrenos con más estrellas que un árbol de navidad no es sino el patético esfuerzo de los publicistas, en cuyas manos se encuentra el destino de las salas de cine.

LA TRINCHERA INFINITA

El despegue de este viaje al corazón de la ignominia resulta tan ensordecedor como inaudible. No hay aliento. Todo irrita y todo fluye en la carrera desesperada de su protagonista. Los jadeos y la peculiaridad del habla, una marcada entonación andaluza, dificultan su comprensión. Oímos hablar a los personajes, pero no siempre entendemos sus palabras. Da igual. Resulta evidente el sentido de lo que se nos cuenta. El filme recrea ese latigazo letal que envenenó la historia de España un 18 de julio de 1936.