Mariano Cohn y Gastón Duprat practican una escritura inteligente, martillean con precisión las contradicciones del hombre ilustrado contemporáneo y retratan las penurias de los engreídos de la cultura, fantoches arrogantes que confunden talento con vanidad.
En una de las intervenciones de este documental de muchas voces que reivindica el valor de un virtuoso de huella leve y recuerdo imperecedero, se citan tres piezas fundamentales para poder abismarse en el horror del siglo XX: «Si esto es un hombre» de Primo Levi, «Shoah» de
Claude Lanzmann y «Maus» de Art Spiegelman.
Como acontece con tantos biopics dedicados a personas nacidas en el último siglo y medio; es decir, de las que existen filmaciones de ellas, Mario Martone no se resiste a la tentación de incluir, en el tiempo de los créditos, un inserto real de la mujer que durante casi dos horas ha sido ficcionada.








