En algún lugar imposible, entre el hombre sin sombra y el «doppelgänger» alemán, se mueve, algo cansado y obsesivamente cansino, Pedro Almodóvar.
Fátima ha cumplido 17 años, es la pequeña de tres hermanas y convivía con su familia de origen argelino en los suburbios de París. Fueron sus confesiones, las memorias de la protagonista de este relato que se centra en el despertar a la sexualidad de una joven musulmana en la sociedad francesa de hoy, la materia con la que Hafsia Herzi (Manosque, 1987) amasa para alumbrar «La hija pequeña».

