«Aquel verano en París» se mueve en un escenario donde ficción y no ficción se entrelazan hasta fundirse. Su principal protagonista, a la que la actriz Blandine Madec le presta incluso su nombre, es una joven curiosa.
En un momento determinado, en la algarabía de quien se cree en centro del universo porque fue el único ojo que en directo pudo transmitir la masacre de Munich, como consecuencia del ataque de la OLP a la residencia de los israelíes participantes en los juegos olímpicos de 1972; entre el equipo de profesionales de la información de la ABC norteamericana se produce un pequeño rifi-rafe.

