Arco de Ugo Bienvenu acaba de triunfar como mejor película de animación en la ceremonia de los premios del Cine Europeo. Ya había vencido en Annecy, el festival de referencia del cine de animación en Europa y probablemente será muy vista cuando las plataformas la sirvan en el menú de fondo de sus inagotadas y agotadoras programaciones.
Todas las dudas y desconciertos que zarandean la visión de La misteriosa mirada del flamenco se vuelven recuerdos hondos y sensaciones agridulces cuando la película se rememora. Esa capacidad que posee esta obra de empapar los recuerdos, más allá de la estridencia inicial de su primera visión, la aleja de un nombre de referencia que se ha utilizado para ubicar a Diego Céspedes: Pedro Almodóvar.
Admitamos que «Al final de la escapada» (1960) fuera el verdadero comienzo de la
Nouvelle Vague, como Richard Linklater quiere hacernos creer; demos crédito a la colección de lugares comunes como los que «Wikipedia» desglosa y que Linklater recrea en esta película y festejemos que el más afrancesado de los cineastas yanquis parece decidido a ¿homenajear? al más europeo de los cineastas franceses del siglo XX.
El título original de esta película de Petra Biondina Volpe echa la suerte sobre la principal protagonista, Floria (extraordinaria Leonie Benesch), sobre lo que ella representa, sobre su trabajo. La define como «Heroína» y describe una jornada de trabajo en la planta de cirugía de un hospital suizo.
Entre «La boda de mi mejor amiga» (2011) -no confundir con «La boda de mi mejor amigo» (2007), la de Julia Roberts-, y «La asistenta» (2025), ha sobrevenido un tsunami emocional que ha cambiado muchas cosas para que, atentos a la ley de Lampedusa manifestada en «El Gatopardo», todo siga igual al estilo de Julio Iglesias.






