Catalán de nacimiento, donostiarra por empadronamiento en su infancia y juventud, Daniel Calparsoro debutó hace 22 años con un mazazo prometedor. Calparsoro filmó Salto al vacío en 1995, el mismo año que Historias del Kronen de Montxo Armendáriz. Dado que ambas miraban al mismo lado, a la urgencia vital de los teenagers en la España del último decenio del siglo XX, se batieron entre sí como los dos modelos del cine nacional de aquel año.

A Jaume Collet-Serra, director nacido en San Acisclo de Vallalta, Cataluña, se le ignora en cuanto director español. Por razones no justificadas, sus películas pasan desapercibidas en los reconocimientos oficiales. Los Goya le ningunean y casi nadie lo cita a la hora de establecer el ranking de los cineastas más relevantes de la actualidad.

Se cumplen diez años exactos de la aparición de Frontier(s), primer largometraje de Xavier Gens y obra que le encumbró de manera inmediata. Nacido en Dunquerque en 1975, Gens entraba en el pabellón de directores franceses llamado a alumbrar una época de oro en un género, el del terror, poco atendido y peor comprendido en una cinematografía devota del cine de autor y/o de la comedia popular.

Ahora se le recuerda por cosas como El fantasma de la ópera, pero Joel Schumacher (1939) es un director muy particular. Aprendió bajo la tutela de cineastas como Woody Allen; durante los años 80 y 90 dirigió unas cuantas películas de temática juvenil y ecos simbólicos y, finalmente, cogió el testigo del Batman que alumbró Tim Burton y al que él ni supo ni pudo mejorar.

Como si obedeciese a un plan férreamente establecido, Hirokazu Kore-eda, con cada nueva entrega, mueve una pieza más en su decidido afán de revisitar el legado del cine clásico japonés. Se trata de una reescritura del hacer de sus predecesores donde no queda claro si pesa más la admiración o el rechazo.