Desde «El hilo invisible» (2017) de Paul Thomas Andersen, el rostro de Vicky Krieps (Luxemburgo, 1983) impone la misma confianza que transmiten los más grandes histriones al estilo de Meryl Streep.
Fátima ha cumplido 17 años, es la pequeña de tres hermanas y convivía con su familia de origen argelino en los suburbios de París. Fueron sus confesiones, las memorias de la protagonista de este relato que se centra en el despertar a la sexualidad de una joven musulmana en la sociedad francesa de hoy, la materia con la que Hafsia Herzi (Manosque, 1987) amasa para alumbrar «La hija pequeña».
Todas las dudas y desconciertos que zarandean la visión de La misteriosa mirada del flamenco se vuelven recuerdos hondos y sensaciones agridulces cuando la película se rememora. Esa capacidad que posee esta obra de empapar los recuerdos, más allá de la estridencia inicial de su primera visión, la aleja de un nombre de referencia que se ha utilizado para ubicar a Diego Céspedes: Pedro Almodóvar.








