Sebastián, un joven fascista que toca la trompeta en la banda de su pueblo, está emocionado porque espera, al estilo de «Bienvenido, Mister Marshall» la llegada de sus correligionarios en plena guerra civil.
David Ayer (Illinois, 1968) se mueve cómodo en el género de acción. De David Ayer se supo por vez primera, gracias al guion de Training Day (2001) de Antoine Fuqua. Escritor antes que director, resulta curioso contemplar a un profesional de la palabra al frente de un filme en el que no hay diálogo posible porque en el 98% de su metraje el plano lo ocupan un hombre y un perro.


