Un prólogo sirve para introducir la presencia de la psicosis y el crimen. Tras ese acto violento cuyas víctimas quedan en el anonimato, Adam Wingard y Simon Barret, director y guionista respectivamente de Tú eres el siguiente, aprovechan la carnicería para introducir el título con la sangre de una de las víctimas escrito en un espejo: You´re Next.