Sobre un trípode de aspecto frágil, pero de una solidez sorprendente se levanta Jone, batzuetan. Los tres ejes convergen en un punto vertebral, la Jone que le da título y que parece nacer desde las entrañas de su directora y coguionista, Sara Fantova.
Señalada como una de las grandes películas de este año, «Misericordia» desembarca precedida por la aclamación crítica y la admiración festivalera. Pero conviene tener en cuenta que una parte de esos aplausos pertenecen, no tanto a lo que aquí nos aguarda como a la trayectoria de Alain Guiraudie, un cineasta francés que se hizo universal a raíz de su cuarta película: «El desconocido del lago» (2013).
A algunas películas se las ve venir desde el minuto uno. Si además, como en este caso, vienen firmadas por un cineasta veterano cuya coherencia no cede a tentación alguna, su visión se convierte en un acto de confirmación, un suspiro de reafirmación. Así pues, “El caso Braibanti” crece sobre un gesto de fidelidad extrema.








