Pascal Bonitzer nació en la Francia liberada de hace 80 años, cuando la guerra acababa de terminar y el mundo cambiaba las reglas. Pertenece al grupo de ilustres veteranos ajenos al tiempo, inasequibles a la moda.
Que el estreno de “Pequeños detalles” tenga lugar cuando celebramos treinta años de “El silencio de los corderos”, resulta significativo. De momento sirve para cruzar entre sí ambos títulos. Y de ese cruce se impone una única conclusión: el filme de Jonathan Demme resulta inalcanzable para “Pequeños detalles”.
Voluntariamente o no, la denominada “Trilogía del Baztán” de Dolores Redondo ha asumido representar aquí un papel análogo al que la serie “Millennium” de Stieg Larsson significó para la narrativa sueca. De hecho, la sombra de la obra de Larsson ha sobrevolado de manera permanente las desventuras de Amaia Salazar.
El Cairo confidencial lleva en el título de su comercialización española una declaración de intenciones que le resulta ajena. Nada que ver con L.A. Confidential salvo el hecho de que ambas películas se adentran en zona oscura, allí donde la muerte une a las gentes del arrabal con los que mueven los hilos del poder y las finanzas.
Cada vez que se estrena una incursión en el cine policíaco español, surge la tentación de hacer caja y revisar una verdad a medias. Parece indiscutible que el franquismo no cultivó este género que proyecta luz sobre las cloacas del poder. En apariencia no abundaron títulos porque en aquellos años de sangre y cárcel, los cuerpos policiales se dedicaban a la caza política mientras que la censura no veía con buenos ojos que, en el paraíso de su “excelencia”, pudieran asomarse a las pantallas los monstruos de su cara oculta.
Hace poco más de un año, Denis Villeneuve acaparaba un doble protagonismo en el festival de cine de San Sebastián donde concurría con dos largometrajes. Uno, a concurso, en la sección oficial, Enemy. El otro, Prisoners, para acompañar al premio Donostia de ese año, Hugh ( Lobezno) Jackman, protagonista de una película que hablaba de venganzas al servicio de la ley del Talión.





