Little Richard (Richard Wayne Penniman), nació en 1932, tiempo de depresión, racismo y hambre en EE.UU. Murió 87 años después y, aunque nunca se le reconoció como el rey del rock and roll -la corona se la colocaron a Elvis-, su influjo en la escena norteamericana duró casi siete décadas.
Cuando se enroló a James Wan para dirigir el destino de «Aquaman» la noticia sorprendió ligeramente. Avezado en el horror y la crueldad, el autor de «Saw» (2005), «Insidious» (2010) y «The Conjuring» (2013), factótum del cine de terror, productor y guionista, este australiano de origen malayo y de apenas 1,60 metros de altura, ha sido responsable de no pocos sobresaltos y de muchos miedos.









