El nombre de Lisa Azuelos provoca escasos recuerdos entre nosotros. Y sin embargo, esta actriz, guionista, productora y directora francesa que hace un par de meses cumplió 55 años, ha realizado una veintena larga de producciones   aunque siempre se ha movido en la zona tibia del cine comercial.

“Hope”, título que se ha preferido mantener en su variable inglesa, evoca la esperanza pero bucea en el dolor. En danés se titula “Hap” con una tilde inexistente en nuestro alfabeto, y en castellano, a la vista de su contenido, probablemente hubiéramos preferido bautizarla como “Limbo”, ese lugar inexistente que habita en la paradoja.

Ante la actual situación de zozobra e incertidumbre, cuando resulta poco sensato prever cualquier actividad a más de dos o tres semanas vista porque no cesan de sonar las llamadas al confinamiento o nos estremecen sacudidas polares que no se habían vivido desde hacía más de medio siglo, conmueve recibir una iniciativa como la promovida por una distribuidora española de vocación independiente y actitud de riesgo.

Antes de adaptarse a la pantalla, o sea antes de ser cine, “El padre” nació en 2012 como obra teatral escrita por el novelista, dramaturgo y ahora director de cine, el francés Florian Zeller. Estrenada en teatros de medio mundo y adaptada a innumerables lenguas, -en España  José Carlos Plaza la dirigió con Héctor Alterio en el papel principal-, ese que aquí sublima Anthony Hopkins; el resultado siempre fue el mismo.