Michael Bay descubrió hace muchos años el irresistible encanto de las catástrofes. En consecuencia ha hecho de ellas su nutriente fundamental y lleva años explotando un filón a medio camino entre el cine espectáculo a lo James Cameron, cine de efecto digital, de croma y trampantojo, con el cine de barrio setentero hecho de repartos corales, viejas glorias y muchos desastres. No es de extrañar que ese Bay, autor de agonías como “Armaged

Concebida como un viaje iniciático entre dos mujeres que no se conocen pero a las que les une una urna con las cenizas de una joven fallecida en un accidente de tráfico, con este filme de Jean-Philippe Duval, a partir del guión de Marie Vien, acontece algo implícito en su título; las cuentas no parecen claras por más que se quieran explicar.

En el último festival de Venecia, 2020, Michel Franco se llevó el Gran Premio del Jurado por «Nuevo orden». Con el filme bajo el brazo y como miembro del jurado, se presentó en Donostia, en el Zinemaldia, en la sección de Perlas, donde también se proyectó su película.

Se cumplen 90 años de “Narciso y Goldmundo” de Herman Hesse. Aunque carece de la popularidad de “El lobo estepario”, “Demian” y “Siddhartha”, en su estructura se impone el ADN del escritor suizo-alemán que ganó el Nobel en 1946, cuando Europa se buscaba entre las ruinas del horror nazi.

Del plano general, de una secuencia familiar en la playa, se pasa a la disección, en plano corto, de una adolescente acusada de asesinato en primer grado. De la gélida mirada de una joven de escasas emociones y nula  empatía, a la sospecha de que sea la autora de un crimen deliberado, premeditado e intencional.

Si no fuera porque estamos en un tiempo en el que la mascarilla sanitaria se ha impuesto como una obligación global, el centenario de “El chico” hubiera sido un suelto periodístico, un suspiro cinéfilo de leve relevancia y densa nostalgia.

Dirección y guion: Sam Levinson Intérpretes:  Zendaya y John David Washington País:  EE.UU. 2021 Duración:  106 minutos
Una pareja regresa a casa tras una noche de estreno. Pronto se nos hace saber que él es el director de esa película que acaba de ser acogida como un gran evento.

El título, “2046”, hace referencia a un tiempo, a un “no lugar”, a una ciudad imaginaria y al improbable número de una habitación de hotel. En el último caso, se corresponde con la habitación que su protagonista quiere habitar pero que, a lo largo del tiempo que dura este filme, nunca lo hará porque, de manera obsesiva permanece en la puerta de al lado, la 2047.