Con alrededor de medio millón de habitantes en 2026, Omaha, la ciudad más próspera de Nebraska, la que a mediados del siglo XVIII era apodada la «Puerta del Oeste» porque por allí cruzaban todos los desesperados que creyeron en el sueño de la prosperidad, da título a un filme humilde, independiente y generoso de apenas 80 minutos.
La presencia de Eva Victor es el alfa y el omega de «Sorry Baby». Ella ha escrito, ha dirigido y ha protagonizado este relato inequívocamente contemporáneo que se nutre con heridas ajenas proyectadas hacia su sanación en un alegato sobre la condición de la mujer de hoy en los EE.UU. Nada nuevo ni nada excepcional.




