La palabra testamento debe entenderse en la película de Mona Fastvold (Oslo, 1981) en un sentido bíblico. Es decir, este testamento de Ann Lee se reclama como depósito de la palabra iluminada. Nada que ver con disponer de los bienes materiales de este mundo.
De origen egipcio y biografía sueca, Tarik Saleh forja su cine a golpes chirriantes de hielo y fuego, inquietante mezcla inherente a un transterrado. Ahora, con «Águilas de El Cairo», Saleh culmina una trilogía -junto a «El Cairo confidencial» (2017) y «Conspiración en El Cairo» (2022)- en torno a una ciudad en la que tiene vedada la entrada.


