El azar y la pandemia, dos contingencias cuyo algoritmo se nos escapa, ha hecho que veamos “Corpus Chisti” (2019), tras haber sabido de “Hater” (2020), filme que se estrenó en Netflix hace un par de meses. Ambas películas han sido realizadas por el mismo director, Jan Komasa, e ideadas por el mismo guionista, Mateusz Pacewicz; ambas emanan de la misma fuente nutricia.

Ganadora de la sección de cine vasco del SSIFF, un Zinemira que tuvo un nivel notable, “Ane” aparece armada con el arsenal de un thriller de suspense que gira en torno a la búsqueda de una madre ante la desaparición de su hija. Se trata de un misterio con conflicto generacional con el que David P. Sañudo debuta como director de largometrajes junto a la guionista malagueña Marina Parés.

En el verano del 85, François Ozon esperaba impaciente -la adolescencia consiste en no tener paciencia-, que llegara el 15 de noviembre para cumplir 18 años. O sea, este verano recreado fílmicamente, que da título a su último filme, sabe bastante del propio Ozon y probablemente ha sido levantado con briznas emocionales conservadas en su memoria.

Sin el rigor exhaustivo de “Haxan”; sin la solemne grandeza de “Dies Irae”; sin la insolencia desvergonzada de “The Blair Witch Project”; sin la autenticidad desconcertante de “Cuando fuimos brujas”; sin el poderío para el engaño y la seducción de “La bruja” y sin, ni siquiera, la épica acartonada pero sinceramente atormentada de “Akelarre” en versión Pedro Olea, ¿qué aporta este “Akelarre 2020” de Pablo Agüero?

En tiempos blandos, aunque los de ahora mismo más que blandos resultan moralmente idiotas, la corrección política imperante favorece cultivar una visión buenista de la tercera edad. Bajo ese prisma que alcanzó su esplendor en el conmovedor “Buenos días” de Yasujiro Ozu, se suele retratar a los progenitores con un aura de abnegación y bondad, y víctimas del abandono.

Tras el confinamiento, con la reapertura de las salas, “Pinocho” (a)pareció como la gran esperanza para que el sector comercial de la exhibición cinematográfica pudiera recuperarse. Formaba junto a “Pocahontas” y “Tenet”, la trinidad de la esperanza.

En 2023 se cumplirán cincuenta años del estreno de “Bad Lands”, primer largometraje de uno de los cineastas más controvertidos de todos los tiempos. En medio siglo de vida activa como director de cine, Terrence Malick (Waco, 1943) ha firmado diez largometrajes. De ellos, contando este “Knight of Cups”, tres permanecían sin estrenarse entre nosotros.

Jirí Menzel emergió en 1966 como un relámpago. Acababa de filmar su primer largometraje, “Trenes rigurosamente vigilados”, un filme poderoso que ganó el Óscar de aquel año. Su éxito preludiaba un cambio social y Menzel aparecía en lo más alto de la cresta de la denominada Nueva Ola Checa.