La semilla germinal que ha hecho brotar a esta «Víctima imperfecta» era un cortometraje: «Une soeur» (2018). Se trataba de una idea poderosa que giraba en torno a una imagen demoledora en torno a los tres principales protagonistas de «Víctima imperfecta».
Productores de cuatro países, Estados Unidos, México, Canadá y Dinamarca, unen esfuerzos para sacar adelante el segundo largometraje como director de Viggo Mortensen. Ese carácter, que más que internacional posee vocación universal, recorre como espina dorsal un relato de amor disfrazado de western.









