Dentro de dos años se cumplirá el 90 aniversario de la realización de «Robín de los bosques» (The Adventures of Robin Hood) (1938) de Michael Curtiz. Ha pasado casi un siglo y las numerosas versiones que el cine ha dado del célebre rebelde que se alzó arco en ristre contra la tiranía de Juan sin Tierra, un usurpador déspota y miserable, hermano del Rey Ricardo Corazón de León, no han sabido ni podido acallar la jovial insolencia del personaje encarnado por Errol Flynn.



