losultimosdias-imagen

Escribía Stephen Zweig, en su biografía sobre Maria Antonieta, que lo más terrible de su final fue la espera. «Si la Revolución se hubiese precipitado como un alud sin dar tiempo para reflexionar, esperar ni resistir…» si no hubiera dado lugar a la lenta agonía que sumió en la desesperación a la reina altiva, a Luis XVI y a sus hijos, la Revolución habría sido más compasiva.