Con mucha más discreción pero con parecido peaje, “Natura Bizia” ha sido concebida como “Libertad” de Enrique Urbizu. Esto es, con doble versión; de un lado como largometraje para concurrir a las salas de cine y por el otro, como serie, en este caso en forma de 8 capítulos, que será emitida por ETB.

Al margen de las diferentes capas que sostienen este documental, dos polos intensos imponen su naturaleza. Uno, lo representa la realizadora y guionista Marina Lameiro. Ella, su mirada, planifica y resuelve un encargo: dejar huella de la última gira de Berri Txarrak.

Aunque en su título el documental se pregunta por el paradero de Mikel Zabalza, natural de Orbaiceta y conductor de autobús en Donostia, asesinado en 1985, la figura que emerge y en cuyo devenir se manifiesta el desgarro del abuso de la violencia y la ignominia de la tortura, se llama Ion Arretxe.

Como sugiere el nombre de “Hiruki”, nombre de la productora de “Enero”, lo que aquí se gesta gira en torno al concepto de tres. Tres mujeres son las principales cabezas visibles de la producción y tres mujeres, dos abuelas y la voz de la nieta, las presencias que (con)forman “Enero”, un documental de apariencia humilde y de calado enorme.

Más allá de la desorientada travesía de un jubilado británico en un Benidorm, de zombies matinales y enloquecidos noctámbulos, todo de lo que se nos  habla en esta película repite un mismo nombre propio. El de su realizadora, guionista, cámara y directora de fotografía, Isabel Coixet.

“Baby” se estrena en el final del 2020, en el tiempo de los confinamientos. Pero todo en “Baby” se sabe y bebe de otro tiempo. Huele a pachulí y marihuana, y su tacto roza épicas sinfónicas y terciopelo azul.  La gramática del director vitoriano proviene de los años 80, cuando Bajo Ulloa (1967) empezó a cincelar su propio discurso.