Hasta 25 escrituras diferentes de guion preludiaron el resultado final de «Baja de paternidad», el proyecto de largometraje con el que la actriz Alissa Jung decidió pasarse al otro lado de la cámara. La primera versión se conformó un año antes de la pandemia, en 2019.
En el Jaén profundo, el de los aceituneros altivos que cantó Miguel Hernández, se encuentra el alfa y el omega de este relato de Belén Funes, su segundo largometraje acunado tras el impacto de «La hija del ladrón» (2019). Como Anabel, la protagonista interpretada por Elvira Lara, Belén Funes lleva sangre andaluza en las venas, aunque su vida y su formación como realizadora se gestó en Barcelona.
Aunque los hechos que acontecen en «How to have sex» los vivió su narradora en la España turística de ahogos etílicos y desahogos sexuales, tierra quemada de desfogue e iniciación a la que se entregan los adolescentes británicos (y no británicos) con oceánica sed de todo; la guionista y directora Molly Manning Walker, decidió ubicar la neblina de sus recuerdos en Malia.
Sin Paul Mescal y Francesca Corio, “Aftersun” hubiera sido una película completamente distinta. Una de sus mayores virtudes mana de la sinceridad que transmite, de la autenticidad que supura. Todo surge del entendimiento entre Mescal y Corio; sus miradas echan fuego, sus movimientos hacen coreografía de la no impostura. Del primero, Paul Mescal, ya se sabía que era un notable actor.
Lukas Dhont (Gante, 1991), pertenece a la categoría de directores que empiezan con buen pie sabedores de que su irrupción, su emergencia, coincide con el signo de los tiempos. Su anterior y primer largometraje, “Girl” (2018) impuso con autoridad la fuerza de una reflexión sobre la identidad sexual, la danza y los sentimientos, un discurso que tenía en su principal actor, Victor Polster, un acierto decisivo.






