Desconcierta percibir que «Golpes», el debut en la dirección del solvente guionista de las mejores películas de Alberto Rodríguez —ganó dos «Goyas» por «La isla mínima» y por «El hombre de las mil caras»—, resulte mucho más interesante por su factura visual que por lo que cuenta su historia.
Hace 22 años, EE.UU masacraba Irak, culpable —se decía— de poseer un arsenal de armas letales capaces de destruir la tierra. Según Aznar, uno de los cerebros más retorcidos del planeta, no había duda alguna sobre el poder destructivo del régimen de Sadam Husein. Había que acabar con los infieles a toda prisa.









