En apenas cinco minutos “Adiós, idiotas” nos presenta meridianamente su trama. La cosa va de dos restos humanos, dos ciudadanos anónimos a los que les queda poco o nada que esperar en la vida. Ni siquiera pueden refugiarse en la identidad de sus apellidos.
No he hecho las cuentas pero parece cabal afirmar que, probablemente, Jaume Collet-Serra sea el director español cuyas películas han visto más gente en el mundo. Tan solo Juan Antonio Bayona le puede disputar el trono. De hecho, entre los dos cuentan más espectadores que todo el resto del cine español contemporáneo.









