A la vista de Loving Pablo (2017), película rodada en inglés sobre ese narcotraficante colombiano convertido en un Capone del siglo XXI, surge una pregunta: ¿quién ha cambiado más, los Javier Barden y Penélope Cruz de Jamón, Jamón (1992) o el Fernando León de Aranoa de Familia (1997) y Barrio (1998)?
El rastro que va dejando la biografía de Raoul Peck parece un laberinto de difícil comprensión. Su vida constituye un periplo donde lenguas, países y razas conforman un itinerario sin fin. Cineasta reconocido internacionalmente, apenas es conocido por el llamado gran público. Así pues, antes de avanzar en lo que este Joven Marx encierra, bueno sería ubicar quién y qué ha hecho su autor.
En apenas unos meses, cuatro películas de ADN anglosajón han recreado los días de sangre, sudor y lágrimas que, durante los primeros años 40 del pasado siglo XX, vivió Gran Bretaña. Dos rinden culto al señor Winston: Churchill de Jonathan Teplitzky y ésta que ahora nos ocupa, El instante más oscuro. Una se centra en el desembarco de Normandía y la otra se aplica en sublimar la retirada de Dunkerque.
La amistad a la que hace referencia el título impuesto por el distribuidor español, es la que sostuvieron Alberto Giacometti y el escritor James Lord. En realidad, esa relación amigable con la que el actor y director Stanley Tucci ha firmado este largometraje, consistió en las dilatadas sesiones que ambos sostuvieron durante la realización del retrato de Lord por Giacometti.
En el último segundo, como ocurre con otras muchas películas edificadas sobre cimientos “basados en hechos reales”, Aisling Walsh cede a una tentación fatal. Muestra unos relámpagos de la verdadera Maudie, la que inspiró este filme al que Sally Hawkins le confía sus mejores talentos, sin conseguir jamás eludir el lastre de la impostura.






