Rodado en Taiwan, producido bajo bandera austriaca y apoyado por inversiones francesas y belgas, “Moneyboys” significa el debut en la realización de C.B. Yi; un director de origen chino cuyo aspecto podría confundirse con cualquiera de los jóvenes actores de su película.

Aunque resulta innegable que Saeed Roustayi se desmarca del canónico cine iraní de mirada reposada y paisaje árido, cine de poesía rural y dilemas éticos, conforme avanza este thriller de policías y narcotraficantes más evidente resulta que el motor que mueve “La ley de Teherán” coge la epidermis del noir occidental para hablar de su país de origen.

En la última Seminci, la de 2021, “El perdón” ganó el premio a la mejor dirección novel. Probablemente fue un gesto merecido y simbólico asumido por el jurado para resaltar la denuncia que transporta en su interior. Y es que desde el mismo título original, “La balada de la vaca blanca”, este filme prohibido en Irán lleva implícita la idea de la inocencia.

En una edición en la que se presentaban películas como “Un héroe”, de Farhadi; “La peor persona del mundo”, de Joachim Trier, “El contador de cartas”, de Schrader; y “El acontecimiento”, de Audrey Diwan; el jurado de la Seminci decidió que ésta era la mejor película dejando estupefacta a buena parte de quienes estábamos allí.

Como si su protagonista viviera encerrado en el interior de una pieza de Cornelis Escher, Asghar Farhadi muestra a su «héroe» como un náufrago en un laberinto de agua: se pierde y se ahoga. Le vemos subir escaleras -reales o metafóricas- pero se nos sugiere que cuanto más asciende, más se abisma.

Hace dos años, “A Land Imagined” se hizo con el Leopardo de Oro del festival de Locarno. Unas semanas más tarde, un festival tan canónico como Valladolid tuvo a bien destacar su calidad y le concedió un premio a su fotografía. Pese a ello, a que es una película premiada, “A Land Imagined” podría no haber llegado nunca a nuestras carteleras.