Kaouther Ben Hania es la primera directora tunecina en lograr una nominación para el Oscar. Tiene 44 años y su historial la circunscribe al género documental. O sea su cine no proviene de la ficción sino que viene de lo real. En “El hombre que vendió su piel”, Ben Hania se sale de su zona de seguridad.
No es casualidad que al hablar de esta película de dibujos animados, se traiga a colación dos obras anteriores de su realizador: “Escuela de rock” y “Boyhood”. Si algo determina lo que “Apolo 10 y medio” contiene, es una mirada a la propia infancia del guionista y realizador y una recreación trepidante de la banda sonora que llenó los silencios de aquel tiempo en el que se maceraron las señas de identidad que conforman su personalidad como cineasta.
Desde sus comienzos en “Hermanos de leche”, han pasado 28 años. Desde entonces la trayectoria de Daniel Guzmán ha conocido multitud de proyectos. De todos los colores, en casi todos los medios: cine, televisión, teatro… En ellos Guzmán ha aparecido como actor fundamentalmente pero, en los últimos tiempos, también como guionista y director.
Demasiadas cosas nos resultan incomprensibles. Las más dolorosas, aquellas que despiertan al monstruo que nos habita, las que desatan la ira que, como especie, llevamos dentro. Para tratar de percibir el clarín de la pulsión de muerte y qué melodía desabrocha la violencia que llama a la sangre, el argumento de la película de Fran Kranz parte del encuentro de cuatro víctimas colaterales de una masacre.
Nacido en Montreal, aunque parisino de adopción, Éric Gravel reincide con su segundo largometraje en mostrar el entramado laboral desde el punto de vista de la mujer. Y lo hace, en este caso, mutando la piel de comedia de su primer trabajo por la armadura de un melodrama de tonos intensos, relatado al galope y obsesionado con insuflar a su testimonio la contundencia de lo que deja sin aliento.
Cabe preguntarse si en los tiempos actuales hay alguien a quien le importe el Oscar y sus premiados salvo que se sea, claro es, uno de los que están en la pomada. En el año III de la Pandemia, año I de la guerra de Ucrania, tras dos ediciones paniaguadas, la Academia de Hollywood trató de recuperar su glamour pero tropezó dos miserias.





