NYMPHOMANIAC Vol. II

Con Lars von Trier nada debe ser desestimado. El cineasta danés juega a fondo en todos y cada uno de los minutos de sus películas. Nada es fortuito, ni gratuito, ni banal. En Nymphomaniac, película estrenada en dos partes y de la que falta más de una hora que se verá en la versión que se presente en el festival de Berlín, esa afirmación cobra un especial significado.

NYMPHOMANIAC

Entre Rompiendo las olas y Nymphomaniac, entre el via crucis sexual que protagonizaba Emily Watson y la pesadilla afectiva que relata Charlotte Gainsbourg, puede establecerse una interesante línea de continuidad. De hecho, todo el cine de Lars von Trier (a)parece interconectado como una tramposa red de araña en/de cuyo centro, con una sonrisa enigmática y perversa, emerge la figura de uno de los cineastas más inteligentes de nuestro tiempo.