LOS CASOS DE VICTORIA

No todo el mundo vio con buenos ojos que Justine Triet, directora y guionista de La batalla de Solferino (2013) fuese escogida para con su segunda película, Los casos de Victoria, abrir la Semana de la Crítica en la pasada 69 edición del festival más prestigioso del mundo, Cannes.

50 PRIMAVERAS

Como las estadísticas se aferran a los datos y los datos son entradas vendidas, se ha descubierto, desde hace unos cuantos años, que una notable porción de la tarta del público que frecuentan las salas de cine la ocupan mujeres de más de 50 años que suelen acudir en compañía de sus amigas.

EN LA VÍA LÁCTEA

Emir Kusturica podría recitarse a sí mismo las estrofas que Quevedo dedicó a Góngora cambiando las sombras del judaísmo por las de su pertenencia a un país, Yugoslavia, que hoy ya no es nada sino pasado, apenas evocado por quienes no tenían veinte años cuando se deshizo en medio de una guerra horrorosa.

BABY DRIVER

Los experimentos desde (plata)formas y presupuestos de cine comercial corren un doble riesgo. Riesgo con regusto a oxímoron en su pretensión de cruzar lo genérico con lo ensayístico Doble riesgo que afronta Baby Driver, un inclasificable trabajo que engulle multitud de referencias y que camina hacia ningún lado con total desparpajo.

SELFIE

Nacido con el cine en la cuna, Víctor García León (1976) pronto destacó como un director precoz. Tenía veinte años cuando hizo su primer corto en el que aparecían Juan Luis Galiardo y su propia madre, Eva León. Con 25, estrenó su primer largo, Más pena que gloria (2001).

WILSON

En Wilson concurren demasiadas excentricidades para ser definida como una comedia típica. Parafraseando a Borges cuando escribía que el sueño es el género; la pesadilla, la especie, cabría decir que Wilson es una comedia raruna, pero de la especie del puro delirio que muerde y destroza lo real.

GOODBYE BERLIN

Hace casi veinte años, un Fatih Akin a medio camino entre la insolencia y el desconcierto presentó su primer largometraje, Corto y con filo. Representaba con su pasaporte alemán y su AFN turco, la eclosión de una nueva generación de hijos de emigrantes.

MARAVILLOSO BOCCACCIO

Han pasado más de 35 años de La noche de San Lorenzo y 40 de Padre padrone. En esas cuatro décadas ha cambiado el mundo. En aquel tiempo los hermanos Taviani equilibraban plenitud con serenidad, lucidez con energía, compromiso con esperanza. Por ejemplo, La noche de San Lorenzo, para quien no la haya visto, era un ajuste de cuentas, una crónica alegórica llena de dramatismo y poesía sobre el fascismo italiano y sobre la retirada nazi de Italia.

EL BEBÉ JEFAZO

A golpe de coreografía musical, homenaje, préstamo y saqueo del cine de Hollywood de los agitados años 30, con un argumento lleno de recovecos y requiebros, con humor y tensión, y con un contenido que parece ju(z)gar a diferentes bandas, El bebé jefazo mezcla tonalidades, ideas y referencias que rechinan entre sí, que se repelen e incluso que se anulan, pero que en manos de Tom McGrath consiguen aparentar una solidez insólita ante la disparidad de sus ingredientes constitutivos.

EL BAR

Pedirle a Álex de la Iglesia un cine de equilibrio y cálculo, de serenidad y estrategia, es reclamar lo imposible, Ese cine no sería suyo. Al director de El día de la bestia y de Acción mutante lo que hay que demandarle, lo único que resulta pertinente esperar de él si de verdad interesa su universo interior, es coherencia, desvergüenza para ir hasta el final de sus planteamientos y fuerza para no desmoronarse ante el enorme castillo de naipes que representa cada uno de sus nuevos proyectos.