COCO

Tezuka no dudó en manifestar su admiración por Walt Disney, una fascinación que, como buen japonés, pagó de la mejor manera que sabe hacerlo una cultura para la que la originalidad no es divisa: trasladó al corazón de Tokio los usos, modos y maneras de Disney.

PERFECTOS DESCONOCIDOS

Una convicción generalizada desde el tiempo de Acción mutante (1992) sostiene que Alex de la Iglesia no sabe terminar sus películas. Al mismo tiempo reconoce que se trata del director español que más energía evidencia en la puesta en escena.

THE SQUARE

Para bien o para mal, Ruben Östlund traspasa el límite de la corrección. Su cine, formalmente controlado, perversamente contemporáneo, alcanzó su plenitud con Fuerza mayor, un filme atípico de argumento aparentemente convencional, pero de largo alcance. La historia de una familia de clase acomodada, que disfruta de un fin de semana en una lujosa estación de esquí, servía para desmitificar la figura del padre, un macho alfa con ínfulas de alto ejecutivo y ADN de mediocre paternidad.

LA GRAN ENFERMEDAD DEL AMOR

La comedia romántica, aunque se tiña de melodrama y sepa del dolor, gusta pilotar naves ligeras en cuyo interior abundan diálogos rápidos y situaciones cotidianas; puro costumbrismo en el que se refleja de un modo u otro quien lo mira. Más exactamente, ve comportamientos y situaciones que reconocen en ellos mismos o/y en quienes les rodean.

LA SUERTE DE LOS LOGAN

Con apenas 26 años y con su primera película, Sexo, mentiras y cintas de vídeo (1989), Steven Soderbergh ganó la Palma de Oro de Cannes. Saludado como un nuevo genio, designado como el heredero de Orson Welles -los cronistas cinematográficos no andan sobrados de imaginación-, el joven Soderbergh llegó a creer en los augurios.

LOS CASOS DE VICTORIA

No todo el mundo vio con buenos ojos que Justine Triet, directora y guionista de La batalla de Solferino (2013) fuese escogida para con su segunda película, Los casos de Victoria, abrir la Semana de la Crítica en la pasada 69 edición del festival más prestigioso del mundo, Cannes.

50 PRIMAVERAS

Como las estadísticas se aferran a los datos y los datos son entradas vendidas, se ha descubierto, desde hace unos cuantos años, que una notable porción de la tarta del público que frecuentan las salas de cine la ocupan mujeres de más de 50 años que suelen acudir en compañía de sus amigas.

EN LA VÍA LÁCTEA

Emir Kusturica podría recitarse a sí mismo las estrofas que Quevedo dedicó a Góngora cambiando las sombras del judaísmo por las de su pertenencia a un país, Yugoslavia, que hoy ya no es nada sino pasado, apenas evocado por quienes no tenían veinte años cuando se deshizo en medio de una guerra horrorosa.

BABY DRIVER

Los experimentos desde (plata)formas y presupuestos de cine comercial corren un doble riesgo. Riesgo con regusto a oxímoron en su pretensión de cruzar lo genérico con lo ensayístico Doble riesgo que afronta Baby Driver, un inclasificable trabajo que engulle multitud de referencias y que camina hacia ningún lado con total desparpajo.

SELFIE

Nacido con el cine en la cuna, Víctor García León (1976) pronto destacó como un director precoz. Tenía veinte años cuando hizo su primer corto en el que aparecían Juan Luis Galiardo y su propia madre, Eva León. Con 25, estrenó su primer largo, Más pena que gloria (2001).