LA MIRADA DE ORSON WELLES

Le debemos a Mark Cousins una notable enciclopedia del cine. Un oportuno compendio audiovisual donde se repasa lo que ha sido la historia del arte cinematográfico. La popularidad de dicho trabajo que algunos, con perezosa osadía, llegaron a comparar con Historias du Cinéma de Godard, parece afectar la actitud con la que Cousins se enfrenta ahora a este ensayo en torno a la obra y figura de Orson Welles.

ENTENDIENDO A INGMAR BERGMAN

Hay un doble atractivo en la propuesta de este documental. El primero proviene de su contenido. Que gire en torno a una de las figuras más poderosas de la historia del cine, Ingmar Bergman, supone acercarse e incluso asomarse al interior de uno de los legados fílmicos más desgarradores, ásperos y brillantes que jamás se han escrito.

ROCKETMAN

La misma usura empresarial e idéntico hambre de beneficios que sostenían a “Bohemian Rapsody” asisten a “Rocketman”, con el anhelo de llegar todavía algo más lejos. De ganar más. De hecho, digamos que, de partida, ya se habían desbrozado los tropiezos que arañaron el origen del filme sobre Queen. Como es sabido, “Bohemian Rapsody” comenzó bajo la dirección de Bryan Singer, un profesional de cuajo y mirada, con trayectoria algo errática y desconcertante, pero hacedor de títulos cuando menos notables. A los tres meses, el autor de “Sospechosos habituales”, “Verano de corrupción” y la casi totalidad y mejor parte de las entregas de los “X Men”, fue fulminantemente despedido.

LA ESPÍA ROJA

Las dos únicas bombas atómicas arrojadas contra la humanidad arrasaron Japón, pero avisaban a la URSS. En realidad fueron una macabra y criminal amenaza. Para entonces, agosto de 1945, los japoneses solo (man)tenían su código de honor porque la derrota ya estaba consumada.

BIENVENIDOS A MARWEN

Conocido como uno de los lugartenientes de Spielberg, escribió para él “1941”, Zemeckis pertenece a su misma escuela. Le debemos éxitos incontestables como “Regreso al futuro”, “Forrest Gump”, “Náufrago” y “Contact”. Algunas de ellas, se han convertido en películas generacionales, obras de culto a las que sus feligreses no permiten poner en duda.

VAN GOGH: A LAS PUERTAS DE LA ETERNIDAD

Julian Schnabel fue pintor antes que director de cine. De hecho, su iniciación en el mundo audiovisual, su consagración, tuvo lugar cuando decidió contar la historia de Basquiat en 1996. Con él había compartido un tiempo en el que ambos artistas representaron la renovación del arte neoyorquino del final del siglo XX.

EL VICIO DEL PODER

Nadie como la maquinaria social estadounidense para reconocer sus propias culpas históricas, sus grandes desfalcos y sus peores crímenes. Y nada como el cine norteamericano para mostrarlas y hacer caja con ello.