LA GRAN ESTAFA AMERICANA

Corruptores y corruptos
Título Original: AMERICAN HUSTLE Dirección: David O. Russell  Guión: David O. Russell y Eric Singer  Intérpretes:  Christian Bale, Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, Amy Adams, Jeremy Renner, Michael Peña, Jack Huston y Louis C.K.  Nacionalidad: EE.UU. 2013 Duración:  138 minutos ESTRENO: Febrero 2013
 
El tono que preside la gran estafa americana siempre aparece crispado. Las interpretaciones, en consecuencia, coquetean con el exceso, con el histrionismo. ¿La historia? La historia es puro esperpento, comedia americana, esa que entusiasma al público estadounidense pero ante la que muchos europeos se sienten incómodos por esa afectación interpretativa. David O. Russell: Tres reyes (1999), I Heart Huckabees (2004) y The Fighter (2010), proviene de la comedia aunque en su cine se tiende a fusionar géneros, a provocar híbridos experimento que el director, nacido en Nueva York, aprovecha para insertar en ellos su ADN peculiar.  
En La gran estafa americana, filme que ha arrasado en EE.UU., Russell vuelve a mostrar su querencia por el cartoon, su larvada apetencia por articular secuencias y personajes con argamasa hecha de slapstick visual y de procacidad retórica. No es sencillo el método Russell ni cualquier actor puede encajar fácilmente en sus exigencias. De ahí que Russell trabaje con gente de confianza. Lo ha hecho varias veces con un actor discutido en sus orígenes aunque cada vez más reivindicado, Mark Wahlberg, y lo hace ahora con un actor consagrado desde su origen aunque cada vez más complicado de sujetar, Christian Bale. También se reitera con una Amy Adams, la Louis Lane del último Superman, que luce como nadie vestidos escotados hasta el vértigo. Una Amy Adams que fue también Peggy Dodd, la esposa del padre de la cienciología encarnado por Philip Seymour Hoffman en The Master.
Con ellos al frente, Russell planea, con ayuda de la realidad y una obsesión por el peinado, la historia de un par de pícaros, dos timadores a los que sus excesos ponen en mano de un ambicioso agente del FBI empeñado en hacer carrera. El objetivo es timar a corruptos para desenmascarar la falsedad de una sociedad adicta al dinero, al sexo y al exceso. La acción se ubica en el final de los 70, lo que permite a Russell rubricar su película con una hit parade excepcional: ELO. Bowie, Wings, Tom Jones, Donna Summer,… Dicho de otro modo, Russell se pasea por el Nueva York de su juventud, ahora tiene 56 años, y lo hace dándose un inteligente homenaje donde Robert de Niro ofrece una de esas coartadas que subliman incluso la nada.

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