KAZE TACHINU de Hayao Miyazaki

CINE ORIENTAL en el Festival de San Sebastián
El arte de volar

Cada vez que el viento se levanta, la vida de Jiro Horikoshi da un giro. Horikoshi es el protagonista de la última (léase en el completo sentido de la palabra porque su director ha dicho que no va a hacer ninguna  más), película de Miyazaki, el cineasta japonés que ha conseguido que el cine de animación se mida de igual a igual con el de personajes reales en los principales festivales y en las taquillas de todo el mundo.
Miyazaki, cuyos cielos y objetos alados son una constante a lo largo de toda su obra, vuelca parte de su universo personal en un relato que comparte título y algunos hechos con la novela Kaze Tachinu, escrita por Tatsuo Hori en 1936. Sin embargo la película tiene menos que ver con el libro que con el manga que dibujó el propio Miyazaki partiendo de la historia de Hori y en el que concedía el papel protagonista a Jiro Horikoshi, un ingeniero aeronaútico nacido en Fujioka en 1903, en cuyo haber se encuentra la creación de algunos de los más novedosos diseños de cazas de combate japoneses, que se utilizaron durante la segunda guerra mundial.
“No es una fantasía”, ha dicho Miyazaki de Kaze Tachinu. Y la realidad es que, incluso un personaje como el señor Caproni, que aparece en los sueños de Jiro y es una especie de inspiración, tiene en la realidad su paralelismo en la vida real en la figura de Giovanni Battista Caproni. Con él Miyazaki insiste en su atracción por la aviación italiana, país en el que recreó una de sus películas más adultas, Porco Rosso, y país también en el que se ha despedido del cine hace unas semanas durante el festival de cine de Venecia.
Caproni le permite a Miyazaki lanzar sus diatribas sobre un joven inexperto pero con mucho talento, como el protagonista de Kaze Tachinu. Hay que darse prisa porque la inspiración no dura siempre y lo mejor se agota en diez años, insiste Caproni. Miyazaki ha incumplido su propia norma y durante más de sesenta ha abierto caminos e incluso ahora, cuando afirma que lo deja, pone en manos de otro animador, Hideaki Anno, la adaptación de uno de sus trabajos más emblemáticos. Anno, director de de Neon Génesis Evangelion dirigirá una nueva versión de Nausicaä y, casualmente, si es que en el hacer de Miyazaki se puede hablar de casualidades, él pone la voz al personaje central de Kaze Tachinu. Jiro Horikoshi/Hideaki Anno es ahora el alumno aventajado sobre el que la voz de la inspiración de Caproni/Miyazaki, vuelca sus conocimientos.
De Kaze Tachinu se puede incidir en la maestría de Miyazaki para mover los sentimientos, en la historia de amor romántica de manual (donde una enfermedad que no podía ser sino la tuberculosis, arremete contra los amantes); o en los momentos donde todo se eleva hacia el cielo, lugar en el que habitan los objetos alados sin los que es difícil imaginar el cine de Miyazaki. Pero sobre todo es lo que promete su título, el viento se levanta y con él se eleva la música de Joe Hisaishi y el mundo fabuloso de Miyazaki que sabe contar el horror de las guerras sin derramar sangre, sin heridos, sin muertos… desde el cielo. 
 
Blanca Oria
 
 
 

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