LOS MUERTOS NO MUEREN

Las comedias de Jim Jarmusch, salvo quizá “Down by Law” y “Night on Earth”, donde Roberto Benigni (re)cargaba el peso del humor, rara vez arrancan risas. Lo suyo pertenece al reino de las sonrisas. Jarmusch, primer espada de la generación neoyorquina que debía recoger el testigo de los Scorsese, Allen y compañía en los años 80, evidencia una coherencia de hierro.

LOS DÍAS QUE VENDRÁN

La piedra angular sobre la que crece este filme parte de una doble negación. Asumir que un “No no quiero” desemboca en un “quiero” no evita asumir que esa aceptación esconde en su interior la sombra de la indecisión y la duda. En tiempos líquidos, en una hora en la que nadie asume nada, Carles Marqués-Marcet cuestiona aquí el dilema de la maternidad.

LOS JAPÓN

“Los Japón” cabalga sobre los altavoces propagandísticos de “Atresmedia” y aspira, con total merecimiento, a ser considerada la comedia española más nefasta de lo que llevamos del siglo XXI. Su existencia consigue que si la subvención pública en el mundo del cine provocaba desconfianza, el mecenazgo privado y la dictadura de las cadenas de televisión sea visto como garantía del final de toda esperanza para el cine español.

TOY STORY 4

En el comienzo fue “Toy Story”. Y “Toy Story” surgió como la pieza angular sobre la que nació y creció el fenómeno Pixar. Desde ese mismo momento, 19 de noviembre de 1995, los Pixar Animation Studios se han revelado como la marca de referencia del mundo de la animación. Pixar salvó a Disney. De hecho, Disney es (de) Pixar. De derecho, lo que fue Walt Disney para las décadas de los 40 a los 70, lo está siendo John Lasseter, desde hace ya 25 años, para el mundo del siglo XXI.

EN LOS 90

Cada cierto tiempo surgen testimonios generacionales que pasan revista a ese punto de (des)equilibrio provocado por la pubertad. Hace unos años se les denominaba relatos iniciáticos por cuanto representaban, en clave de aventura dramática, un proceso de madurez cobrado en forma de cicatrices y pérdidas.

GODZILLA: REY DE LOS MONSTRUOS

Un error común desdeña el denominado cine mainstream por epidérmico y banal. Pretende que, por comercial y arquetípico, nada hay en él que merezca la pena. La experiencia demuestra que es en estas películas, aparentemente simples y evidentemente torpes, donde mejor se escriben las obsesiones que nos acechan.

LARGO VIAJE HACIA LA NOCHE

Hace años, en 1977, Tony Leblanc, espoleado por José María Iñigo, llevó al apoteosis su carisma de cómico televisivo comiéndose una manzana en un “Martes Fiesta” de TVE. Durante 3 minutos tan eternos como los cinco a los que cantaba la canción de “Te recuerdo Amanda” de Victor Jara, Leblanc, con un bongo como mesa, peló la manzana con parsimonia y bocado a bocado se la comió ante la estupefacción de decenas de personas en directo y la perplejidad de millones de telespectadores.

TOLKIEN

Hay profesionales, tanto en el cine como en otras materias, que se comportan como colosos hambrientos de grandeza. Sus proyectos, independientemente de su naturaleza, pretenden ser enormes y costar más. Se diría que creen que esa apariencia de opulencia les prestará lo que su talento no aporta.

LA BIBLIOTECA DE LOS LIBROS RECHAZADOS

La mejor idea que encierra este filme basado a su vez en la novela de David Foenkinos, reside en la hipótesis sobre la existencia de una biblioteca en la que se hacinan anónimos y no olvidados, porque nadie los conoció, un puñado de novelas rechazadas y, en consecuencia, nunca publicadas.

EL PAN DE LA GUERRA

El peso que proyecta la semejanza argumental de “Osama” (2003), de Siddiq Barmak, sobre este cuento animado de Nora Twomey redunda en la convención de dar al realismo la ferocidad de la verdad y hacer de la animación algo descafeinado, un lenguaje más propio de niños que de adultos. ¡Grave error! Hace mucho tiempo que sabemos que en esa creencia hay mucho prejuicio porque el dibujo convoca el horror de lo real con igual o más precisión y dolor que la más escrutadora cámara de cine.